Narra Liam
¿Sabéis cuál es ese sentimiento
de culpabilidad, por algo que no puedes evitar? Sí, ya sabéis, sentir algo que
no puedes controlar. Pero que sabes que está mal y lo peor, que no puedes hacer
nada para remediarlo. ¿Lo conocéis? Pues así es como me siento yo ahora. ¿Por
qué? La respuesta es muy fácil. Zayn y Val son la clave. Todo lo que les está
pasando, sobretodo a ella, es tan triste. Pero en vez de estar apenado, ¿sabéis
como estoy? Feliz. Completamente feliz. Y lo peor es el por qué. La razón es,
que una parte de mí quería que Val y Zayn no estuviesen juntos. Que Val
estuviese libre, para tenerla para mí. Al principio, estaba confuso, pero
ahora; está más que claro. Sí, estoy enamorado de Val. Hasta las trancas.
Sé que está mal alegrase de que dos
de tus mejores amigos se hayan separado. Pero, sencillamente es imposible para
mí no hacerlo. Me siento culpable, culpable de consolarla diciendo que espero
que todo se arregle, cuando lo que quiero es todo lo contrario. También se, que
me odiarían por ello. Pero, aquí, no soy el único que he cometido errores. Para
grandes fallos el de Zayn. ¿Cuál? Dejarla escapar. Dejar huir a la chica más
maravillosa del mundo.
Salgo de mi habitación y me voy a
desayunar. Realmente con un café me basta. Oigo el ruido de una puerta. Es
Elena.
-Buenos días ¿tan pronto empiezas
con el café? Es un mal hábito…_Dijo con cara de desaprobación.
-Lo sé, pero ahora ya me he
acostumbrado y… _Observé como se servía una taza. -¿Pero no decías que era un
mal hábito?
- Y lo es.
-¿Entonces?
-Yo también me he acostumbrado.
-Así que dando lecciones y ni
siquiera tú las cumples eh…
-Además he dicho que era un mal
hábito, no que yo no lo hiciese._Reí.
-¿No se supone que eras la
responsable?
-¿Y tú qué? ¿No se supone que
tienes que dar ejemplo?
-Ya, tienes razón. ¿Me pasas la
cafetera? Quiero más._Ella se rió y negó con la cabeza.
-Va a ser que no, señorito Payne.
-¿Por qué?
-Se nos hace tarde y…
-Todavía queda media hora._Dije
mirando mi reloj.
-Pues, si quieres más café,
tendrás que alcanzarme.
Eché a correr detrás de ella.
Entonces ella se tropezó dejando caer así la cafetera en el aire. ¿Y a que no
sabéis donde aterrizó? Sí, en toda mi cabeza, derramando así todo el café por
mi camiseta.
-Ahí tienes tu café, Liam._Dijo
entre risas.
-Serás… Ahora tengo que ir a
cambiarme. Tú lo has tirado, tú limpias.
-De acuerdo._Respondió riéndose a
carcajadas todavía.
Justo salió Harry, como siempre,
el último. Se quedó observándome y estalló a risas.
-Podías haber reservado algo para
mí, egoísta._Dijo riéndose. –Además, el color café no se lleva esta temporada.
-Míralo por el lado bueno_Añadió
Elena. –Pega con tus ojos.
Decidí no seguirles el juego y
subí a cambiarme, mientras ambos seguían riéndose.
Narra Niall
Suena la alarma. Maldita sea, la
intento apagar, pero no lo consigo. Me tendré que levantar. Miro la hora,
todavía quedan tres cuartos de hora para que empiecen las clases. Salgo de la
habitación, esperando encontrarme a Oly, despierta como siempre. Miro al sofá,
no está con el móvil. Voy a la cocina y tampoco esta allí. Ni siquiera en el
baño. ¿Dónde se ha metido mi hermana? Oigo una puerta, es ella. No sé qué le ha
dado últimamente con ponerse lazos en e pelo. Iba vestida así:
-Buenos días Niall. ¿Cómo es que
te has levantado tan pronto?_Entra alegremente.
-¿Y tú dónde estabas?
-Pues, me desperté pronto, como
siempre y como me aburría fui a dar una vuelta.
-¿Y vuelves tan pronto?
-Me ha dado miedo y he vuelto.
-¿Miedo el qué?
-El internado. No hay nadie.
Absolutamente nadie. He venido corriendo, eso de estar sola en un sitio tan
grande…_Me río.
-Normal Oly, ¿quién se va a
despertar a esas horas?
-Pues yo no lo veo tan raro. Las
seis y media de la mañana es una buena hora.
-Tienes razón ¿a quién no le
apetece ir a dar una vuelta a esa hora? Cómo no se me había podido ocurrir
antes?_Digo con una notable ironía.
-Pero, me ha dado tiempo a hacer
una cosa, te va a gustar._Me dice sonriente, mientras esconde sus manos tras la
espalda.
-¿A mí? ¿El qué? Dámelo._Respondo
impaciente.
-¡Te traigo el desayuno!_Dice
mostrándome una bolsa.
-¡Oh genial, gracias!_Extiendo mi
mano para cogerlo, pero ella da un paso hacia atrás. E instantáneamente se echa
a correr. Corro tras ella. ¿Por qué siempre acabamos así?
Ella escapa ágilmente esquivando
los objetos y muebles. Tras un rato, consigo acorralarla contra el sofá. Ella
se sube en él y levanta el brazo, saltando para que no lo alcance.
-Oly, aún encima del sofá y
saltando, sigo siendo más alto que tú._Me río mientras cojo la bolsa.
-Jo_Se deja caer en el sofá.
–Siempre me alcanzas.
-Es lo que tiene ser el hermano
mayor.
-Serás abusón.
-Encima, eres tú la que me ha
hecho correr por toda la habitación. Buena manera de empezar el día, si señor.
-Correr activa el metabolismo.
-¿Y cómo sabes tú eso?
-Lo leí en algún sitio.
-¿Pero tu lees? Me refiero ¿es
que sabes?
-Niall… ¿No querrás comenzar a
correr otra vez?_Me dijo mirándome con rabia.
-Bueno yo… Me voy a
desayunar._Dije huyendo.
-Date prisa.
-Si queda tiempo todavía.
-Ya.
-¿Entonces?
-Es que me aburro._Me reí. Qué
hambre.
Narra Louis
Ya estábamos todos en clase. ¿Qué
qué tal? Pues aburridas como siempre. Aunque lo poco que estoy, no es que me
entere de mucho. Y digo poco porque me suelo pasar la mañana en el aula de
castigados. Lo bueno, es que siempre suelo estar con Oly y con Harry. Gracias a
eso, hemos cogido mucha más confianza y somos inseparables. Porque seis horas
juntos sin much vigilancia, dan para muchas cosas. Hoy, no he ido a aquel aula.
Raro, pero cierto. Me paso las clases hablando con alguno de mis amigos,
dibujando o tarareando una canción. Recovery, de James Arthur. Dios, que
pegadiza es. Por fin suena el timbre que indica que se han acabado las clases.
En seguida nos encontramos con
Elena y Oly, que van a otro curso inferior y a Deina, que vendrá de la calle.
-Uau Tommo, hoy no te he visto
por la sala de castigados. Se te ha echado de menos._Me dice Oly.
-Quizás haya decidido portarme
bien, atender en clase y sacar buenas notas._Miento todo lo más serio que
puedo. En seguida empiezan a reírse todos.
-Qué bueno Lou, tú estudiando y
portándote bien. Imposible._Me limito a reír, no puedo negarlo, tiene razón.
Nos dirigimos todos a la
cafetería, nos sentamos alrededor de una mesa.
-Bueno y, ¿qué hicisteis
ayer?_Pregunta Val. Todavía sigue un poco triste, pero ya está mucho mejor.
Esta mañana me dejó muy claro que no iba a volver a estar con Zayn en la vida,
que jamás le perdonaría. Que trataría de olvidarse de él por mucho que le
costase.
-Pues estuvimos dando una vuelta
por Londres. ¿Y vosotros, qué tal la tarde?_Respondió Deina.
-Bien, estuvimos viendo algunas
películas._Respondió Val. Al pensar en la tarde de ayer, se me vino a la cabeza
la llamada que había recibido cuando estaba con Deina en la fuente.
-Chicos, tengo que deciros
algo._Les dije.
-¿Qué pasa Lou?_Preguntó Deina.
-Dentro de unos días, un antiguo
amigo mío con el que jugaba al fútbol vendrá a visitarme. Espero que no os
importe.
-Oh claro, no pasa
nada._Respondió ella y todos asintieron.
-¿Así qué, futbolista? ¿Y cómo se
llama?_Preguntó Liam.
-Jake, Jake Adams._Contesto.
-¿Ja-Jake A-Adams? ¿Alemán, rubio
con ojos oscuros?_Pregunta Oly. Se traba al decir su nombre y la noto un tanto
nerviosa.
-Sí, el mismo. ¿Lo conoces? ¿Sois
amigos?
-S-sí, podría de-decirse que
sí._Dice volviéndose a trabar. Mueve el pie izquierdo y su cara delata
nerviosismo. Realmente, todos lo notan.
-Bueno, yo…Tengo que irme, luego
nos vemos chicos._Y se fue corriendo. Ni siquiera nos dio tiempo a despedirnos.
Harry se levanta de la silla como acto reflejo, y va tras ella. Niall y yo nos
disponemos a hacer lo mismo, pero los demás nos los impiden.
-Dejad ir a Harry, si vais todos
la vais a agobiar._Nos decía Liam.
-Pero se supone que yo soy su
hermano… Debería ir yo._Se quejó Niall.
-Liam tiene razón chicos, ya
hablaremos luego con ella._Le da Val la razón a Liam. ¿Qué le habrá pasado?
